Hoy en día, se quejaba el señor Keuner, son innumerables los
que se ufanan públicamente de poder escribir grandes libros totalmente en
solitario, y esto es algo que todo el mundo aprueba. El filósofo chino Xuang
Tse escribió aún en su edad madura un libro de cien mil palabras, integrado por
citas en sus nueve décimas partes. Libros semejantes no pueden ya escribirse en
nuestros tiempos, pues falta el espíritu necesario. Por eso sólo se fabrican
ideas en el propio taller, y quien no las produce en cantidad suficiente se
considera a sí mismo un holgazán. Cierto es que así tampoco hay ninguna idea
que pueda ser adoptada ni formulaciones de ningún pensamiento que pueda ser
citado. ¡Qué poco necesita toda esa gente para desarrollar su actividad! ¡Una
pluma fuente y algo de papel es lo único que pueden mostrar! ¡Y sin ninguna
ayuda, con el escaso material que un solo hombre puede transportar en sus
brazos, construyen ellos sus cabañas! ¡No conocen edificios más grandes que los
que es capaz de levantar una sola persona!
12 de octubre de 2017
11 de octubre de 2017
25 de mayo de 2017
Fragmento de una carta de Simone de Beauvoir a Nelson Algren, 18 de mayo de 1947.
Amado mío, no sé por qu esperé tanto a decirte que te quiero. Tan
sólo quería estar segura, y no decir palabras fáciles y vacuas. Ahora, en
cambio, me parece que el amor estaba ahí desde el principio.
De todos modos,
ahora sí está ahí: es amor, y me duele el corazón. Soy feliz de ser tan
amargamente infeliz, y es dulce tener parte de esa misma tristeza. Contigo el
placer era amor, y ahora el dolor también es amor. Hemos de conocer todos los
tipos de amor. Conoceremos la alegría de encontrarnos y estar juntos de nuevo; la
deseo, la necesito y la tendré. Espérame. Yo te espero. Te amo más de lo que
nunca he dicho, más incluso de lo que tú sabes. Te escribiré muy a menudo.
Escríbeme también tú muy a menudo. Soy tu esposa para siempre.
Tuya, SIMONE.
23 de mayo de 2017
22 de mayo de 2017
Nietzsche: Lo que ve el poeta.
“El poeta es poeta únicamente porque se ve rodeado de figuras que viven y actúan ante él y en cuya
esencia más íntima él penetra con su mirada. Por una peculiar debilidad de la
inteligencia moderna, nosotros nos inclinamos a representarnos el fenómeno
estético primordial de una forma demasiado complicada y abstracta. Para el
poeta auténtico la metáfora no es una figura retórica, sino una imagen
sucedánea que flota realmente ante él, en lugar de un concepto. Para él el
carácter no es un todo compuesto de rasgos aislados y recogidos de diversos
sitios, sino un personaje insistentemente vivo ante sus ojos, y que se
distingue de la visión análoga del pintor tan sólo porque continúa viviendo y
actuando de forma permanente. ¿Por qué las descripciones que Homero hace son
mucho más intuitivas que las de todos los demás poetas? Porque él intuye mucho
más que ellos. Sobre la poesía nosotros hablamos de modo tan abstracto porque
todos nosotros solemos ser malos poetas. En el fondo el fenómeno estético es
sencillo; para ser poeta basta con tener la capacidad de estar viendo
constantemente un juego viviente y de vivir rodeado de continuo por
muchedumbres de espíritus; para ser dramaturgo basta con sentir el impulso de
transformarse a sí mismo y hablar por boca de otros cuerpos y otras almas”.
Friedrich Nietzsche, El nacimiento de la tragedia, parágrafo 8.
Etiquetas:
En la foto: Friedrich Nietzsche
17 de febrero de 2017
Primo Levi. El exterminio y el lenguaje.
“El polaco era esa lengua incomprensible que nos
recibió al final del viaje, pero no era ni mucho menos el polaco de la
población civil que escuchamos ahora en los hoteles o en boca de nuestros
acompañantes. Era un polaco zafio, vulgar, trufado de injurias e imprecaciones,
que nosotros no comprendíamos; era realmente una lengua infernal. El alemán lo
era todavía más, desde luego; era la lengua de los opresores, de las matanzas,
pero muchos de los nuestros –yo, entre otros- la comprendíamos a retazos, no
nos era desconocida, no era la lengua de la aniquilación. El polaco sí era la
lengua de la aniquilación. Sin ir más lejos, anoche en el ascensor dos
borrachos me produjeron una fuerte impresión: hablaban como entonces, no como
los que nos acompañan, soltaban injurias, hablaban esa lengua que parecía estar
hecha sólo de consonantes, verdaderamente la lengua del infierno”.
“Entre el hombre que puede hacerse comprender y
el hombre que no puede hacerse comprender hay un abismo: uno se salvará, el
otro no. También esto es fruto de la experiencia del Lager: la fundamental
experiencia de la importancia de comprender y ser comprendido”.
Primo Levi. Fragmentos de Regreso a Auschwitz. Entrevista de Daniel Toaff y Emmanuele Ascarelli para la TV italiana, 1982.
“Entre el hombre que puede hacerse comprender y
el hombre que no puede hacerse comprender hay un abismo: uno se salvará, el
otro no. También esto es fruto de la experiencia del Lager: la fundamental
experiencia de la importancia de comprender y ser comprendido”.
“Para los
italianos (la lengua) era una de las principales causas de mortalidad,
comparado con otros grupos. Para los italianos y los griegos. La mayoría de los
italianos como yo, murieron en los primeros días por no ser capaces de
comprender. No entendían las órdenes, y no había ninguna clase de tolerancia
para quienes no las entendían; había que entender la orden: nos gritaban, nos
la repetían una sola vez y ya está, después arreciaban los golpes (…); aquello
era el hundimiento total, también desde un punto de vista moral. A mi modo de
ver, entre las primeras causas de tantos naufragios en el Campo, la lengua, el
lenguaje encabezaba la lista”.
Primo Levi. Fragmentos de Regreso a Auschwitz. Entrevista de Daniel Toaff y Emmanuele Ascarelli para la TV italiana, 1982.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





