6 de octubre de 2008

La imagen de hoy: "La compra de pescado", de Van Ostade

CUADERNO INFANCIA 25


Estoy en mi bicicleta en la calle Emilio Lamarca y Morón, a pocos metros de la casa de mi abuela Sofía. De pronto me detengo en medio de la calle porque hay un hombre, adulto de por lo menos treinta y cinco años, que se ha vuelto loco y está a los gritos. Cerca de él se juntan para mirarlo unas pocas personas. De pronto este hombre fija sus ojos en mí y se me acerca para pegarme. Algo en mí lo ha irritado, no sé si soy yo o mi bicicleta pero el hombre me insulta, me grita y trata de alcanzarme. Yo estoy muy atento y al menor movimiento que hace comienzo a pedalear. Sin embargo, en vez de irme directamente a casa para ponerme a salvo, me quedo cerca, como tratando de averiguar hasta dónde este imbécil está dispuesto a llegar. Los intentos por acercárseme para pegarme son varios pero mis reflejos son buenos y siempre me pongo en marcha a tiempo. Sé que el hombre está cada vez más furioso contra mí y que si por alguna razón me llega a alcanzar me va a dar una paliza tremenda. Pero en ningún momento pienso en escapar. Nunca logra alcanzarme.